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Esta nota fue publicada en la revista CIUDAD JOVEN de la "MESA DE CONCERTACIÓN JUVENIL DE LA CDAD DE BS AS" en Octubre de 2005.
COMUNICAR CON RITMO
"Era la última época de la Dictadura y estaba pasando música en una fiesta de esas que hacíamos en los clubes. Todo iba bien hasta que en lo mejor del baile se me ocurrió poner el tema "No llores por mi argentina" de Seru Giran. De repente se me acerca un tipo y apuntándome con un arma me dice "¡pibe, saca esa canción ahora!"... Así se grabó en la cabeza de Alejandro Pont Lezica una anécdota fuerte de su vida como disc-jockey.
Hoy por hoy, las fiestas y la música han cambiado. Algunas personas opinan que los ritmos son frenéticos, monótonos, incomprensibles, que las letras no tienen sentido o que el mensaje que transmiten es nocivo para los adolescentes. Antes los bailes comenzaban a las 22 horas y terminaban a eso de las 3 de la madrugada, ahora empiezan a las 2 y quien sabe cuando terminan. Lo cierto es que a pesar de los grandes cambios, hay dos cosas que no han variado. Primero el deseo de pasarla lo mejor posible, al menos la intención es la misma y segundo el fin último del disc-jockey y no me refiero al objetivo de "hacer bailar" a la gente y que se divierta sino a uno que debería tener como ser humano y que es mucho más profundo: el de poder transmitir a la gente algún mensaje que contribuya a mejorar la realidad. Los disc-jockeys son, cada vez más, el centro de la escena nocturna, han pasado de ser simples pasa-discos a artistas reconocidos con grupos de fans que los siguen.
Los DJs trabajan creando situaciones, climas, generando emociones. Que valioso sería que esa creatividad sea utilizada para darle al público una luz, información valiosa o algo positivo que le sirva para reflexionar aunque sea un minuto. En este sentido la tecnología favorece en gran medida la posibilidad de llegar con mayor impacto y efectividad. Cuando se insiste en un mensaje, mueve las neuronas y facilita la inserción de algo diferente.
El DJ comunica con la música, pero si además transmite mensajes positivos, de prevención de enfermedades, de como enfrentar situaciones de inseguridad, de un comportamiento más humano, se convierte indefectiblemente en un comunicador social. El DJ en este sentido pasa a ser un agente cultural con un poder de llegada a la gente que no poseen muchos medios convencionales.
Si todos los disc-jockeys tomaran conciencia de esto las cosas mejorarían un poquito. Nuestro compromiso como ONG no solo apunta a darle un espacio al colega, capacitándolo e impulsando proyectos propios de la profesión, sino además a despertarle la necesidad de hacer algo desde su lugar, contribuyendo a cambiar en algo la realidad.
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